Don Alberto Ried Silva, Padre bomberil y fundador de nuestro Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa.

Don Alberto provenía de una familia de bomberos, desde muy niño conoció primero los cuarteles de nuestro puerto de Valparaíso, posteriormente su padre lo llevó a las filas de la Quinta Compañía de Santiago, tradición familiar llevada con su hermano por más de 60 años de servicio.

Su gran vocación y espíritu generoso lo llevaron también a fundar nuestra noble institución a la cual perteneció hasta los últimos días de su bella vida, entregando la mitad de ella a la institución. Don Alberto era un hombre bonachón y generoso, de hablar pausado levemente enfático, un artista múltiple, escritor, pintor, escultor, periodista, servidor público como Cónsul de Chile en Francia y por sobre todo BOMBERO.

Como intelectual chileno integró el famoso “Grupo de los Diez”, este grupo se reunía con largas pláticas en la Casa de la Torre, aún en pie en las calles Santa Rosa y Tarapacá en el centro de Santiago, ahí se puede admirar el famoso portal tallado en piedra por el escultor Don Alberto Ried Silva. En sus obras pictóricas se reconoció la influencia del maestro Juan Francisco González.

En el área de la Escultura además de varias obras, hizo un importante estudio del busto de nuestro historiador Barros Arana.

Como escritor se destacan los libros “El Hombre que Anda”, “hirundo”, “La Casa Loca”. En París publicó el libro “Veintiuna Meditaciones”. Finalmente publica “El Mar Trajo Mi Sangre” y el “Llamado del Fuego”, rico libro de historias bomberiles, anécdotas y vivencias de la época. Todos los libros son verdaderas autobiografías de don Alberto.
Otro importante hito en su vida fue donar a la ciudad de Santiago, la gigantesca piedra cordillerana que hoy se ubica en los faldeos del cerro Santa Lucía, logrando que su amigo y escultor Samuel Román grabara la carta de don Pedro de Valdivia, carta que tanto estudiantes chilenos y turistas le otorgan unos minutos de reflexión.

Gestionó la construcción del Mausoleo de los Artistas y gracias a sus innumerables campañas, la estatua “Al Dolor” del artista Carrere Belleuse fue trasladada a la plazuela externa del Cementerio General por Avda. La Paz, rindiendo un merecido reconocimiento a las víctimas del Incendio del Templo de la Compañía, siniestro del Siglo XIX que marcó la fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago.

Durante el mandato del entonces Presidente de la República de Chile Don Arturo Alessandri Palma, ejerció como diplomático y Cónsul de Chile en Francia.

Don Alberto falleció un 5 de mayo de 1965 a sólo días de cumplir el Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa, su último tesoro, los 32 años de su fundación. Sus enseñanzas, ricas en nobleza, tradición, ímpetu y disciplina fueron innumerables, destacan ” La Vida es lo que Hacemos de Ella” o “No hay imposibles para la Capacidad del hombre”. En la piedra de la Primera Compañía del Cuerpo de Bomberos de Ñuñoa de la que fue Voluntario hasta los últimos días de su Vida, legó:

“DERROCHÉ MI DINERO Y RIQUEZA ESPIRITUAL PORQUE ME DIJO EL TIEMPO QUE ESTE ENORME SILENCIO TENÍA QUE LLEGAR”